Hace días que quería oír esa voz.
Creí que no sería capaz de escucharla otra vez.
En estos días he escuchado demasiado al resto.
He mirado y consumido en exceso todo lo de afuera.
Y le he dado demasiado espacio a esa vocecita.
Pero hoy, finalmente, la oí.
Y me dijo:
“Qué maravillosa persona eres. Te admiro.”
Esa es la voz que quiero escuchar.
Y decido creer en ella.
Siempre es generosa, amable, empática, amorosa.
Él finalmente me habló.
Y ahora yo soy la vocera de ese eco.
14/5/2026
4:41 PM
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